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Índice de calidad del aire, ¿cómo se mide?

Publicado en 19 marzo, 2019

Envira,

Delhi, la capital de India, es una de las ciudades más contaminadas del mundo. Sin embargo, atendiendo a una somera encuesta cuyos resultados se publicaron a principios de 2019, el 93 % de sus habitantes no sabe qué significa el índice de calidad del aire (ICA o AQI en inglés) y cuándo el aire se clasifica como bueno, moderado, pobre o severo(1).

¿Qué ocurre en otros países? ¿Las personas residentes en España, por ejemplo, saben qué es el índice de calidad del aire, cómo se mide y dónde consultarlo? Este artículo busca dar respuesta a estas cuestiones.

¿Qué es el índice de calidad del aire?

Según señala la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), «un índice de calidad del aire es un valor adimensional, calculado a partir de la información procedente de las directivas vigentes relacionadas con los distintos contaminantes atmosféricos, con el que se pretende conseguir hacer un resumen sobre el estado de la calidad del aire, facilitando al público la comprensión e interpretación de los valores cuantitativos de los diferentes contaminantes atmosféricos»(2).

Es decir, es una herramienta de comunicación en la que para cada uno de los contaminantes que se tienen en cuenta y cuya concentración se mide en µg/m3, se asigna un valor numérico puro, sin una unidad de medida asociada (de ahí la característica adimensional. Este número describe el grado de contaminación ambiental recogido por los dispositivos de medición con los que empresas como ENVIRA equipan las estaciones de calidad del aire.

¿Cómo se mide el índice de calidad del aire o ICA?

En primer lugar, cabe comentar que evaluar la calidad del aire e informar a la ciudadanía de forma periódica sobre los niveles de contaminación es una competencia que en España ejercen las comunidades autónomas, tal y como recogen los Artículos 5 y 8 de la Ley 34/2007, de 15 de noviembre, de calidad del aire y protección de la atmósfera(3). Así que cada administración suele crear su propio índice en función de las necesidades de información de la población. No obstante, se establece un criterio de partida común, representado por los valores límite recogidos en la legislación vigente, que en el caso de España, se incluyen en el Real Decreto 102/2011, de 28 de enero, relativo a la mejora de la calidad del aire(4).

Aclarada esta particularidad, el índice de calidad del aire en España, en general, se suele calcular teniendo en cuenta los siguientes contaminantes atmosféricos:

  • Dióxido de azufre (SO2)
  • Dióxido de nitrógeno (NO2)
  • Partículas menores de 10 micras (PM10)
  • Monóxido de carbono (CO)
  • Ozono (O3)

Otros datos a tener en cuenta

Sin olvidar el mencionado marco referencial establecido por la legislación, este listado puede variar dependiendo del organismo o administración involucrada. Así, por ejemplo, algunas regiones también tienen en cuenta las partículas menores de 2.5 micras (PM2.5).

Cada administración establece, de igual forma, diferentes puntos de corte para la presentación visual de los datos, creando clasificaciones de entre 4 y 6 categorías de calidad del aire (el valor numérico o índice propiamente dicho se obtiene por interpolación lineal de la concentración media de cada contaminante).

Estas categorías se asocian con un color, que va desde el verde (calidad del aire muy buena/buena) hasta las tonalidades rojizas o violáceas (calidad del aire mala, muy mala o peligrosa). La información es representativa del área de influencia de la estación que proporciona los datos brutos.

Esta disparidad de representaciones y categorías puede contribuir a incrementar la confusión de la población. Así y con el objetivo de corregir esta desviación, una de las propuestas recogidas por el Real Decreto 39/2017, de 27 de enero, por el que se modifica el Real Decreto 102/2011, de 28 de enero, relativo a la mejora de la calidad del aire(5) es la creación de un Índice Nacional de Calidad del Aire que homogenice y facilite el acceso a la información. No obstante, y al menos desde un punto de vista global, crear un solo ICA no resultaría del todo efectivo, ya que cada zona geográfica del planeta está sometida a una serie de condicionantes meteorológicos que determinan en gran medida la concentración de los agentes contaminantes y las diferentes respuestas de las personas frente a esta situación (Monteiro, Vieira, Gama & Miranda, 2019).

¿Por qué es importante conocer este valor?

Aunque en algunos países consultar la calidad del aire determina si se puede abrir la ventana para ventilar la habitación o hay que salir a la calle con una mascarilla, en España son pocas las personas que buscan esta información. Así lo recogía al menos el estudio de Oltra, Jorcano y Sala (2015) que preguntó a habitantes de Barcelona, Madrid, Zaragoza y A Coruña si en alguna ocasión habían consultado los índices de calidad del aire ofrecidos por la administración local. Los resultados concluyeron que alrededor 80% de las personas encuestadas nunca habían consultado esta información.

La importancia de informarse acerca de la calidad del aire es un aspecto sobre el que es necesario incidir. Kumari y Jain (2017) lo expresan claramente cuando afirman que «el conocimiento de los niveles de contaminación es importante no sólo para quienes padecen enfermedades agravadas por la contaminación atmosférica, sino también para el público en general, que, si es consciente de las variaciones diarias de los niveles de contaminación atmosférica, puede optar por modificar sus actividades en consecuencia».

No obstante, es necesario reconocer que en ocasiones localizar estos datos no resulta del todo fácil. Para paliar esta dificultad, existen varias decenas de aplicaciones móviles y visores que facilitan la labor, además de las páginas web de las distintas administraciones autonómicas y locales. Por citar un par de ejemplos, el visor del Ministerio para la Transición Ecológica(6) o el de la Agencia Europea del Medio Ambiente(7), al que pertenece el siguiente vídeo y que muestra la evolución en la calidad del aire de España registrada durante los días 12 y 13 de marzo de 2019.

En definitiva, conocer a qué condiciones ambientales va a estar expuesta una persona en el exterior (o un recinto cerrado, ya que también se pueden crear índice de calidad para espacios interiores) es una de las primeras armas defensivas para evitar problemas.

Referencias:

Índice de calidad del aire, ¿cómo se mide?

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