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Garantizar la calidad del aire en el trabajo: ¿cuáles son los factores clave?

Publicado en 2 febrero, 2022

Entornos inteligentes,

Respirar un aire limpio es vital para gozar de una buena salud. Las personas pasan aproximadamente el 90% de su tiempo en interiores, por lo que la calidad del aire en el trabajo viene determinada por el ambiente interior de los edificios. La forma en la que se diseñan y se mantienen estos edificios, los materiales constructivos utilizados, así como sus sistemas de ventilación, afectan a la calidad del aire que se respira. Por este motivo en los últimos tiempos la calidad del aire ha adquirido importancia como criterio general de salud en los entornos laborales. Además, el contexto actual de pandemia por la COVID-19 ha llevado a revisar los estándares de calidad del aire interior. Estos son los factores clave para garantizar la mejor calidad del aire en espacios de trabajo.

Los 3 factores clave de la calidad del aire en  los espacios de trabajo

Los propietarios de edificios y gestores de instalaciones deben conocer los tres factores principales que garantizan la mejor calidad del aire y, en consecuencia, las mejores condiciones ambientales para trabajadores y usuarios:

1.       Tasa de ventilación

La ventilación del aire en un espacio cerrado determina en gran medida la calidad del aire interior. Por ello es importante medir los niveles de dióxido de carbono (CO2). La falta de ventilación puede afectar a la productividad de los trabajadores, ya que en valores muy altos ocasiona dolores de cabeza y somnolencia. Una ventilación inadecuada puede deberse a varios motivos:

  • Una elevada recirculación del aire o bajo caudal de impulsión
  • Una mala distribución, lo que ocasiona diferencias de presión en los distintos espacios de un edificio
  • Una incorrecta filtración debido a una falta del mantenimiento del sistema.
  • Una temperatura del aire y humedad relativa extremas.

Además, hay que tener en cuenta que, si la ventilación no es correcta por una falta de aporte de aire exterior, se pueden acumular más contaminantes en el aire ambiente que son no son perceptibles a la vista y pueden resultar perjudiciales para la salud de las personas, como por ejemplo los Compuestos Orgánicos Volátiles (COVs) y las partículas en suspensión (partículas PM).

2.       Confort térmico

Este concepto se refiere a la comodidad y al bienestar general de los ocupantes en el interior y los principales parámetros que se monitorizan son la temperatura, la humedad y la presión del aire. Conviene mantenerse siempre en los umbrales aceptados por organismos como el Instituto Nacional de Seguridad y Salud (INSST) o el Reglamento de Instalaciones Térmicas de los Edificios: si bien el primero determina con notas técnicas las buenas prácticas en cuanto a temperatura, el segundo establece valores que han sido avalados por la normativa nacional de Prevención de Riesgos Laborales (PRL). Aunque entre uno y otro varían algunos valores, por lo general es importante mantenerlos en la siguiente horquilla:

  • Temperatura en verano entre 23 ºC y 25 ºC (época de aire acondicionado)
  • Temperatura en invierno entre 21ºC y 23ºC (época de calefacción)
  • Humedad relativa entre el 45-60 % en verano y entre el 40-50% en invierno.

3.       Patógenos en el aire ambiente

En un entorno interior se pueden acumular en el aire ambiente agentes patógenos, bacterias, microrganismos o productos químicos. Las enfermedades infecciosas se transmiten más fácilmente en  ambientes cerrados porque el volumen de aire en el cual se diluyen los microorganismos es más bajo y el contacto directo es mayor. Además, después de dos años de pandemia, la comunidad científica ha determinado que existe una evidencia significativa sobre la transmisión de la infección por SARS-CoV-2 a través de aerosoles, es decir, a través de vía respiratoria. Por esta razón es muy importante monitorizar parámetros como COVs o partículas PM (1, 2.5, 4 y 10) para prevenir y reducir el riesgo de contagio de enfermedades como la COVID-19 en espacios de trabajo.

¿Cómo garantizar la mejor calidad del aire en espacios de trabajo?

Para garantizar la mejor calidad del aire en entornos laborales, es recomendable el uso de un medidor como Nanoenvi IAQ. Se trata de un equipo de monitorización de la calidad del aire diseñado para garantizar la máxima precisión los entornos más exigentes. Por ello incorpora sensores de alta fiabilidad calibrados que monitorizan los parámetros y variables ambientales de:

  • Dióxido de carbono (CO2).
  • Monóxido de carbono (CO).
  • Partículas PM (1, 2.5, 4, 10)
  • Compuestos orgánicos volátiles (COVs).
  • Humedad relativa.
  • Temperatura
  • Presión atmosférica.

Nanoenvi IAQ permite a los propietarios de edificios y administradores de instalaciones tomar las mejores decisiones para gestionar la calidad del aire. La plataforma de datos simplifica la gestión al proporcionar una vista general de todos los dispositivos instalados en diferentes ubicaciones. El dashboard también calcula el índice de riesgo ambiental COVID19, que mide la seguridad de una ubicación interior determinada y el riesgo de prevalencia y transmisión del virus.

Garantizar la calidad del aire en el trabajo: ¿cuáles son los factores clave?

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