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AULA RESPIRA EN PERÚ

Publicado en 21 abril, 2020

Los espacios educativos, como las universidades, sufren con frecuencia serios problemas de calidad del aire interior debido a la baja calidad de los materiales de construcción de los edificios y también debido a un mantenimiento, limpieza y ventilación deficientes. ¿Qué se puede hacer para mejorar la calidad del aire interior? Monitorizarla.  

Como la mayoría de las personas pasan el 90% de su tiempo en espacios interiores y expuestos a un aire que está hasta cinco veces más contaminado que el que puede haber en el exteriorcada vez tiene una influencia más determinante en la salud humana el ambiente interior. En muchos casos, los datos de los parámetros de calidad del aire interior distan mucho de los considerados como valores saludables por parte de organizaciones como la OMS. Mediante la monitorización en tiempo real de la calidad del aire interior, los usuarios o administradores de un edificio pueden decidir y controlar comportamientos e intervenciones para mejorar el confort interior.  

calidad aire universidades

La calidad del aire interior en espacios educativos puede causar varios efectos negativos para la salud a corto y largo plazo de personal docente y estudiantes, razón por la que las autoridades gubernamentales abordan como este tema como prioritario para la salud pública. Una mala calidad del aire interior no solo causa problemas de salud, si no que puede perjudicar aún más a personas que ya padecen de manera crónica alergias, asma o problemas en las vías respiratorias, acentuando los síntomas asociados a estas enfermedades. 

Factores que influyen en la calidad del aire interior  

  • Actividades de los ocupantes del edificio (incluidas las actividades de mantenimiento).
  • Los tipos de materiales de construcción.
  • Muebles y equipamiento.
  • Calidad del aire exterior.
  • La estación del año.
  • Humedad y temperatura interior.
  • Tasas de ventilación. 

En este contexto, la monitorización de la calidad del aire interior es una de las medidas que las universidades de todo el mundo están tomando para mejorar la salud y el bienestar de los usuarios. 

Contaminantes interiores nocivos para estudiantes 

Dióxido de carbono (CO2) 

La presencia niveles de CO2 en espacios interiores se debe a una baja tasa de ventilación y a unos intercambios de aire y flujo de aire deficientesEsto puede provocar asma, tos crónicaafonía, dolor de garganta, irritación de la mucosa, mareos, garganta seca o irritada, ojos irritados, dolor de cabeza, secreción nasal y nariz seca, irritada o congestionada. Además, la presencia de altos niveles de humedad dentro de los edificios destinados a espacios educativos se debe a la baja calidad de los materiales de construcción, los cuales contribuyen a la proliferación de alérgenosmoho, hongos y bacterias, provocando problemas respiratorios a los usuarios del edificio.  

Monóxido de carbono (CO) 

Algunas de las posibles fuentes de monóxido de carbono son los sistemas de calentamiento de gas, como la instalación de estufas, o los quemadores utilizados en laboratorios de ciencias. El monóxido de carbono es relativamente inofensivo en pequeñas dosis, pero estar bajo su exposición puede provocar problemas de salud como dolores de cabeza, mareos, fatiga o dolor en el pecho.  

Partículas (PM 2.5 y PM10) 

Las concentraciones de PM 2.5 y PM10 son a menudo más altas en las escuelas. Esto puede estar relacionado con el uso de material escolar como las tizas o rotuladores para escribir en la pizarra. La exposición a las partículas PM en interiores está relacionada con la prevalencia de síntomas como irritación de ojos, nariz y garganta. 

COVS

Los compuestos orgánicos volátiles (COV) y el formaldehído se emiten desde las paredes y techos, así como el mobiliario, ya que estos han sido tratados con productos de pintura y barniz, o de limpieza. La exposición a VOC está relacionada con la prevalencia del Síndrome del Edificio Enfermo (SBS): irritación conjuntival, molestias de nariz y garganta, dolor de cabeza, reacción alérgica de la piel, epistaxis, fatiga, mareos, etc. 

La calidad del aire interior más allá de los parámetros 

La calidad del aire interior se relaciona con una serie de factores ambientales dentro de un edificio que pueden afectar la salud, la comodidad o el desempeño de sus ocupantes o usuarios. Además de los parámetros de calidad del aire nombrados, existen unas variables ambientales que también tienen su incidencia en la calidad del aire interior como: 

Temperatura 

El estándar ANSI / ASHRAE 55 es el estándar estadounidense que establece los rangos de las condiciones ambientales para lograr el confort térmico óptimo dentro de los edificios. El estándar se evalúa mediante una evaluación subjetiva y define la mejor temperatura interior para satisfacer a los usuarios con rangos entre 20 y 22ºC (68 a 72 ºF). 

Presión 

La presión barométrica afecta el punto de rocío y la condensación del agua, y también está relacionada con los flujos de aire que causan bacterias, polvo y otros contaminantes en el aire. Si la presión de aire en la habitación es más baja que en el exterior, la contaminación de la habitación no fluye hacia las áreas circundantes. De lo contrario, una mayor presión dentro de una habitación evitará la entrada de contaminantes. 

Humedad 

Una humedad relativa alta disminuye la efectividad de la sudoración en su función de control de la temperatura corporal, por lo que se produce más sudor cuando la temperatura aumenta, lo que genera molestias y sensación de malestar. Una humedad relativa baja causa sequedad y picazón. Se logra una comodidad óptima con una humedad relativa en el rango de 30-60%. 

Calidad del aire y síndrome del edificio enfermo 

El término conocido como «síndrome del edificio enfermo» es el nombre que se utiliza para describir una situación en la que los usuarios de un edificio experimentan síntomas de falta de salud y confort, como consecuencia de haber pasado demasiado tiempo en un espacio interior.  

Síntomas del síndrome del edificio enfermo 

Los síntomas del síndrome del edificio enfermo más más conocidos son: 

  • Dolores de cabeza .
  • Mareos.
  • Rinitis. 
  • Dificultades respiratorias. 
  • Náuseas. 
  • Irritación de la piel. 
  • Fatiga mental. 
  • Dificultades para concentrarse. 
  • Irritación de los ojos, nariz y garganta.
  • Sensación de opresión en el pecho.
  • Fatiga. 
  • Fiebre.

El síndrome del edificio enfermo puede afectar a las personas de manera diferente. La cuestión es que, si sientes estos síntomas, puede asociarlos por error a un cuadro de resfriado o gripe. Además, en caso de tener una enfermedad respiratoria como asma o alergias, los síntomas pueden agravarse. 

¿Qué causa el síndrome del edificio enfermo? 

La combinación de los siguientes factores puede contribuir al síndrome del edificio enfermo: 

  • Ventilación deficiente: Es conveniente evitar ratios de ventilación deficientes si deseas mantener la comodidad y la salud de los usuarios del edificio. 
  • Compuestos orgánicos volátiles (VOCS). Las fuentes de compuestos orgánicos volátiles pueden ser materiales de construcción y mobiliario, máquinas fotocopiadoras, pesticidas, productos de limpieza, aerosoles, material de oficina, limpiadores y desinfectantes, y pinturas y solventes. 
  • Contaminantes biológicos. Estos incluyen virus, bacterias, moho y polen originado de plantas. Si se controla el nivel de humedad relativa en un edificio, se puede minimizar la expansión de algunas fuentes de contaminantes biológicos. 
  • Monóxido de carbono. Los gases procedentes de vehículos, las estufas de gas, los generadores y los equipos de ventilación y aire acondicionado que tienen falta de mantenimiento son las fuentes de CO más comunes en interiores. Incluso a bajas concentraciones, el CO puede causar fatiga en personas con buena salud y dolor en el pecho en personas con enfermedades cardíacas. 
  • Partículas PM. Las partículas PM10 y PM2.5 son inhalables y en algunos casos pueden causar dañar los pulmones y el corazón. La mayoría de las partículas que se encuentran en el interior provienen de partículas que migran del exterior. Evitar esto depende de varios factores como los sistemas de filtración, las tasas de ventilación o la actividad principal de los usuarios del edificio. 
  • Dióxido de carbono. Puede provocar numerosos efectos sobre la salud. Se trata de un gas incoloro e inodoro. Los propios ocupantes de los edificios son la principal fuente de dióxido de carbono debido al CO2 exhalado durante el proceso de la respiración.

Formas de prevenir el síndrome del edificio enfermo  

  • Mejor mantenimiento del sistema de climatización. El mantenimiento del sistema de ventilación puede mejorar la calidad del aire interior. Los sistemas de climatización necesitan un mantenimiento regular, incluido el cambio de filtros. ¿Sabes que los filtros tienen una clasificación MERV que indica el tamaño de las partículas que pueden atrapar? 
  • Abrir ventanas para mejorar las ratios de ventilación. Proporcionar a los usuarios de un edificio ventilación natural y un mayor flujo de aire fresco tiene efectos positivos sobre la salud de los trabajadores, aumentando su confort y productividad. 
  • Instalación de un dispositivo IoT para monitorizar la calidad del aire interior. Los dispositivos IoT permiten monitorizar en tiempo real las condiciones ambientales en los edificios. Nanoenvi IAQ es un dispositivo que mide los parámetros CO, CO2, VOCS, PM2.5, PM10 y las variables ambientales de temperatura, presión y humedad. Además, Nanoenvi IAQ puede enseñar a los usuarios de los edificios cómo adoptar nuevos hábitos para crear una calidad de aire interior más saludable en los espacios de trabajo. 

¿Cómo monitoriza el Nanoenvi IAQ la calidad del aire interior?

monitorización IAQ

1. Se instala un dispositivo IoT (Internet of Things) que se adapta a cualquier espacio.

2. Módulo de comunicaciones.

3. Plata forma IoT para el tratamiento de datos.

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